Nuestro país cada vez más sumido en problemas mayores de injusticia social, cada día los problemas de corrupción más agudos, cada día las familias ricas más ricas y las pobres más cercanas a la miseria. Y la confusión de todo cuanto sucede más confusa. El país de "Guate-MALA a Guate-PEOR", y los responsables más irresponsables y más cínicos. El tema de la sociedad colombiana cada vez más lejos de las soluciones que se piden y que se hacen más urgentes por ser cada vez más urgentes. Si nos atrevemos a decir que a Colombia "se la ha llevado el diablo", el diablo seguro dirá que él no se la llevó, sino que a él se la trajeron.
La situación ha llegado a situaciones extremas y complejas, y no sabemos, con la capacidad del ciudadano colombiano de ir a extremos, hasta donde alcanzará a llegar esta crisis tan lamentable. El tope ha excedido cualquier nivel de tolerancia y los excesos de la corrupción son los más evidentes.
Sin autoridad moral y sin ética, ciudadanos y representantes de gobierno chocamos contra una realidad que cada vez es más caótica y menos confiable. En el panorama global todo está en una crisis que asusta por sus dimensiones y consecuencias y a nivel nacional, regional y local también estamos entrados en pánico. Como dicen los estúpidos locutores de los "medios masivos de alienación": "El mundo se va acabar", si, "el fin está próximo". El panorama global es cada vez más digno de tristeza, angustia, desolación y desconfianza.
Como vemos, el imperialismo más afianzado como imperio, el abuso de los poderosos sobre los desprotegidos más extremo y las consecuencias de la situación más extremas. Las mentiras más mentidas, pero extrañamente más creídas en las mentes de los ingenuos electores que marchan enceguecidos a seguir eligiendo gobernantes que ni los representan ni los reconocen, ni los escuchan.
La demagogia y la retórica falsificada de los gobernantes más difundida por los "medios masivos de alienación" y Colombia más confundida, más atrasada en educación y concienciación política, es decir, más Colombia (a la manera como le conviene a los gobernantes que desde siglos "malgobiernan" en el país, con la complicidad ingenua y solapada de ciudadanos anestiados por no se sabe que tipo de sedante sociopolítico, sociocultural y socioeconómico, que cada vez es más fuerte, porque el sueño y los ronquidos de los bellos durmientes colombianos es cada vez más fuerte y más profundo mientras la crisis, la situación y la realidad son cada vez más insostenibles y más agudas. ¿Hasta cuándo? -Pregunta del millón- Esperemos que la respuesta no sea: "Hasta siempre, como hasta hoy ha sido".
(Corrupción o coincidencia)
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